Pistache saludable y delicioso
 Se dice que el gusto por los pistaches data del año 7000 a.C., que en el sudoeste asiático el pistache crece en árboles que llegan a una edad de 200 a 300 años y que la reina de Saba disfrutaba al máximo del sabor del pistache por lo que decretó al pistache como alimento real y prohibió a los plebeyos su cultivo, siendo exclusivamente para su uso personal y de la corte.
Se puede consumir de muchas maneras, por lo que es muy usado en la elaboración tanto de platillos dulces como salados; el helado de pistache es uno de los más solicitados y como aperitivo es consumido tras ser tostado y salado.
Si se eligen con cáscara se obtiene el beneficio extra de consumirlo con lentitud, pues implica el pelarlo por lo que no se consumirán en exceso. Este detalle, aunque no lo parezca, es cosa seria ya que está comprobado que la sensación de saciedad se da unos veinte minutos después de consumir un bocadillo y al comerlos lentamente permite que la sensación de saciedad se presente.
En estudios realizados acerca del contenido de los pistaches se ha comprobado que son fuente de fibra -de las más altas encontradas entre las nueces?, lo que facilita el tránsito intestinal.
Los expertos de Paramount Farms California Pistachos afirman que esta nuez posee una alta densidad nutrimental y presentan niveles significativos de, al menos, ocho nutrientes: tiamina, vitamina B6, cobre, manganeso, potasio, fibra, fósforo, magnesio y calcio, por lo que aporta grandes beneficios al organismo, ayudándolo a mantenerse sano y vigoroso y constituye un auténtico medicamento natural.
Su riqueza en hierro le confiere propiedades antianémicas importantes, especialmente combinado con verduras en ensaladas.
Otros estudios han demostrado que el consumo de fibra ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre, reducir los de colesterol y aparentemente a controlar el peso, por lo que el consumo de pistache podría resultar benéfico por sus propiedades nutritivas, y su consumo se asocia con menores riesgos de enfermedades del corazón ya que ayudan a reducir el endurecimiento de las arterias, ofreciendo protección adicional al cuerpo para evitar enfermedades de la arteria coronaria.
Las investigaciones indican que casi el 90% de los lípidos contenidos en una porción de 28 gramos son del tipo de grasas insaturadas, las que reducen los niveles de colesterol en la sangre.
Se recomienda también su ingestión como apoyo nutricional durante el embarazo y como medio natural de prevenir el cáncer y la arterioesclerosis.
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